domingo, 3 de mayo de 2009

Señor Durito


Editorial programa 9 radio Uritôrkidas: 

Cuentan de un santo que hablaba con las vacas y cuentan de otro que no mataba a ningún animal inclusive a las pulgas. Los que creen en la reencarnación a lo tibetano, dicen que si te portás mal en esta vida volverás en la próxima convertido en chancho y te comerán en navidad. Es al lobo a quien se castiga en Caperucita. No es un hombre quién se come a la abuelita, pero si es un hombre quien abre la panza del feroz lobo y se la llena de piedras y lo manda al fondo del rio. El lobo es feroz, cruel y asesino sin conciencia del bien o del mal; el leñador es el asesino con papeles, por decirlo de alguna forma. Él obra con el sentido de la justicia humana, es una mezcla de juez, de policía y de verdugo.

En mi casa ataban a un perro grande y hermoso porque era muy salvaje, lo ataban con una gruesa cadena que él cada tanto rompía. Cuando lo hacía, corría y corría por todo el barrio desbaratando cercos, rompiendo plantas y matando las gallinas de los vecinos. Por lo tanto el salvaje manto negro volvía a ser atado. Su libertad estaba condicionada por su comportamiento cuando estaba en libertad. Es así que, inmerso en el círculo de su violencia, el perro quedaba inmerso en el círculo de su prisión. Todavía se puede ver a perros atados de por vida, en los patios de casas alambradas, cercaditas, serias y elegantes. El perro es feroz porque tiene miedo, sufre, odia a los humanos y un día se comerá al primer gato que pase. Los gatos son seres misteriosos .Que son interesados solo lo dicen quienes no conocen verdaderamente a los gatos. Los gatos no son ovejas, no tienen conciencia de rebaño, son personales, muy personales y tienen un sentido muy raro de la justicia, a veces parece que tuvieran una muy buena memoria. Un gato puede hacerte pis en la cama porque lo abandonaste una semana, lo hace a propósito, sí, lo hace a propósito. Mi amigo de la infancia aplicaba crueldades variadas sobre sus gatos, un día lo vi como los torturaba en la bañera sumergiéndolos atados por las patas. Mi amigo que amaba a los gatos, gozaba cuando los torturaba. Ya se sabe que los niños son crueles, despellejan a las ranas para ver que hay adentro, pero las ranas los perdonan, por lo menos no nos comen, dicen las ranas…

Hace como una eternidad, solía yo almorzar, después de un día de estudio, en el zoológico de Buenos Aires. Lo hacía entre los rinocerontes, los elefantes, las jirafas, animales exóticos, seres grandes, complejos y lejos de nosotros los hombres. Entre esos animales provenientes del África sentía una extrañeza que no estaba relacionada con sus orígenes. Creo que hay animales misteriosos, cuya mente vaga por regiones donde no ha pisado ningún hombre.

Nunca me gustaron los cuentos para niños donde un oso le da la mamadera a su hijito osito. Suena raro, como si los animales tuvieran costumbres humanas. Prefiero a los con gente. Sin embargo, un cuento interesante es "Los músicos de Bremen" allí los animales escapan de los amos crueles, y como saben tocar algún instrumento quieren ir a Bremen para ver si los contratan como músicos. Se van juntando en el camino, el asno toca el laúd, el perro los timbales y así, se van juntando todos y arman una orquesta. Lo loco de este cuento es que llegan a una casa donde viven unos ladrones y esa orquesta se ocupa de desalojarlos y de restablecer el orden. Son los músicos de Bremen animales nada salvajes, es decir que aquí los salvajes son los hombres.

San Francisco, le preguntaba al lobo porque asolaba a la gente. Contestaba que lo hacía porque lo mataban y lo perseguían, él solo quería comer un poquito cada vez, no quería hacer mal a nadie, pero estaba enojado, enojado de tanta ignominia y tanta injusticia. Francisco le dice hermano, le da la mano y lo invita a tranquilizarse.

Pero el animal más feroz es y sigue siendo el dragón, el que asola las poblaciones quemando con su fuego desde el aire, tendrá que venir un arcángel a frenarlo con su espada flamígera.

Aunque los chinos ven en el dragón una imagen muy distinta, un ser superior y nada destructivo, El dragón no es un temible ser que intenta destruir desde el cielo sino un viejo sabio que intenta trasmitir la palabra desde el cielo. Cielo y dragón van de la mano y para los chinos cielo siempre es bienaventuranza.

Convengamos que el dragón es un ser sobrenatural, inexistente, mitológico, simbólico. Por lo menos hoy, que ya no existe.

Pero de todos los animales yo me quedo con el señor durito de León Gieco. León (ja, ja, ja, es un animal también) está tratando de escribir algo para una conferencia, se distrae, ve un bicho parecido a un escarabajo, y el bichito le habla, el estribillo de la canción dice: "Ay, ay, ay ,ay, me voy a volar, y usted aquí esclavo de andar". No sé quién inventó que los animales no se ríen, lo hacen. Se ríen de nosotros, y con razón.

Pablo Solís

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